27 oct. 2009

"Devoción"

Yo tenía pocos meses de nacido cuando pisé por primera vez suelo margariteño, desde entonces nos inculcaron en casa la devoción a La Virgen del Valle, Patrona de Margarita y de todo el Oriente Venezolano.Cada viaje a Margarita tenía que incluir una visita a su templo en la población de El Valle del Espíritu Santo, y por su puesto llevar como souvenir o recuerdo de esa visita, una imagen de la Santa Madre. Hasta ahí llega la tradición de devoción de los turistas y personalmente no conocía otra, salvo las aglomeraciones alrededor de su templo cada 8 de septiembre, pero desde que vivo en esta Isla me ha llamado la atención los diferentes matices que adopta este ferviente amor por La Virgen, los mismos van desde la colocación de altares improvisados en las fachadas de las casas, la instalación de adornos en las puertas color lila, procesiones, misas y hasta balaceras de delincuentes que al muy puro estilo de “ganga” (pandilleros de la ciudad de Los Ángeles) adoptan su imagen como protección. Lo más curioso es que como toda buena celebración viene acompañada por excesos de alcohol, música y fuegos artificiales y Yo me pregunto si a la Virgen le agradaría estos tipos de “actos de fe” para celebrar su día.
Este año me mudé cerca de una playa de pescadores en el pueblo de Pampatar coincidencialmente en los días previos a la celebración de La Patrona, fui testigo de un ambiente totalmente distinto al narrado anteriormente, el mismo estaba impregnado de emoción, amor, jolgorio, alegría.
A las 5 a.m del día 8 de septiembre ya se anunciaban con fuegos artificiales el comienzo del gran día, luego a medida que transcurría la mañana los niños eufóricos me invitaban a estar pendiente de la playa porque en cualquier momento zarpaban sus padres con la imagen de la Virgen para pasearla. Yo sabía de procesiones con lanchas porque había sido testigo de una en otra playa de Margarita (El Yaque) pero en honor a la Virgen del Carmen. Me alisté con mi cámara y busqué una posición privilegiada para tener un buen ángulo luego a las 10 a.m aproximadamente comenzó la procesión, primero a pie por el muelle con la imagen en hombros, para luego instalarla dentro de una de las lanchas de madera, comúnmente llamadas “Peñeros”.Dicha embarcación previamente había sido engalanada con adornos y globos al igual que otras semejantes a ella, las cuales iban acompañarla en la procesión. Me sorprendió ver que no era sólo una Virgen, sino 4 las que salían de la playa, y a medida que transcurría la procesión se unían similares desde las diferentes playas y muelles que costean Margarita.Como parte del Itinerario estaba dar una vuelta al peñasco que se divisa en el Mar justo frente a Porlamar y Pampatar, el famoso “Farallón” donde hay unas imágenes tanto de la Virgen del Valle como de la Virgen del Carmen (esta última considerada patrona de los pescadores). Días antes de la celebración de la Virgen del Valle, como cada año, se acercan embarcaciones de la Armada de guerra y se anclan frente a las playas y puertos de la Isla, adornadas con luces y banderines, como señal de respeto a la que consideran también su patrona (otra extraña ironía). Como parte de la procesión, los peñeros se acercan a dichas embarcaciones y las mismas hacen sonar sus estruendosas cornetas.La procesión regresa otra vez bordeando las playas, las personas estallan en algarabía, el ambiente es tan festivo que ni mi perra se contuvo y se lanzó al mar a tratar de seguir las embarcaciones.Luego de varias vueltas durante el día las embarcaciones vuelven a sus puertos y comienzan las celebraciones en las calles.En el caso de Pampatar se realizan serenatas por parte de las bandas musicales de la Armada de Venezuela haciendo todo un despliegue de su repertorio musical. Y por último para cerrar la noche en varias calles se observan procesiones de espontáneos con la figura de la Virgen del Valle, incluso algunos utilizando maneras poco ortodoxas (como montar la imagen sobre el techo de una camioneta y pasearla a toda velocidad).
Comparto esta experiencia con ustedes porque la misma me reconcilió con la idea de salir a compartir toda esa euforia y devoción con la gente, algo que lamentablemente ya no se puede hacer en ciertas partes de la Isla.
Saludos
JCT