11 dic. 2015

"El Amor mueve Montañas y Arrecifes También"

Cuando nos enamoramos comienza un proceso interno en nuestro cuerpo, lo más parecido a una guerra química. Hormonas como la dopamina, la norepinefrina y la serotonina se mezclan creando un huracán en nuestro organismo y sobretodo en nuestra mente,  convirtiendo lo racional en irracional, la prudencia en torpeza y la serenidad en nerviosismo. Luego de esta tormenta perfecta, y al ser correspondidos en ese amor, nuestra mente se enfoca y se apasiona, gracias a otra hormona, familia de las anfetaminas, la cual tiene la capacidad de aumentar la energía física y la lucidez mental. 
Es por eso que el amor es una energía que mueve e inspira al ser humano desde tiempos inmemorables creo que desde que el hombre existe. El amor en pocas palabras, es la fuerza vital y creadora del mundo. Si vemos alrededor, todo y todos, somos consecuencia del amor en cualquiera de sus versiones.  El amor puede ser una energía creadora incluso cuando no es correspondido, siempre y cuando no le demos cabida a la tan destructiva frustración. 
Hay personas que canalizan toda esa pasión, logran reinventarse y renacer como el Fénix, e incluso dejar un legado para la posteridad. Un ejemplo ampliamente conocido de esto es el Taj Mahal en la India; hermoso mausoleo, construido por el  Emperador Mogol Shah Jahan para honrar la memoria de su amada tercera esposa Mumtaz Mahal por una eternidad.



Te Construiré un Castillo...

Cuando la gente llega a la Florida se topa con muchas ofertas turísticas. En todos los hoteles, restaurantes y centros comerciales puede uno encontrarse con mostradores atestados de volantes informativos de parques, atracciones, museos, paseos, etc. Yo no fui la excepción, al llegar a Miami lo primero que hice fue hurgar en esos coloridos papeles, bien sea para programar una visita con mi familia o bien para definir mi próximo objetivo fotográfico. Es así como me topé con un extraño parque, algo sombrío en comparación con la competencia, sin embargo el nombre me llamó la atención "The Coral Castle"(el castillo de coral). 



Decidí investigar acerca de este curioso monumento y encontré una historia fascinante y llena de misterios. Su fundador y constructor fue Edward Leedskalnin, un inmigrante, nacido en Lituania en 1887, quien a la edad de 26 años profundamente enamorado, decidió pedirle matrimonio a su novia Agnes Scuffs, 10 años menor, en su país natal.

Agnes Scuffs

Ella aceptó, pero posteriormente rompió el compromiso, dejando a Leedskalnin totalmente destrozado, lo que lo forzó a emigrar a América, donde luego de dar muchos tumbos y contraer tuberculosis, decide instalarse en la remota población de Florida City, en el sur del Estado de Florida, EEUU. Luego de comprar un lote de terreno decide construir el mismo su hogar, con corales. De manera artesanal fue construyendo su casa y luego decidió construir un monumento en honor a su amor no correspondido, su " Dulce Dieciséis ", como solía llamar a su antigua prometida.



Poco a poco, en las noches y sin ayuda, Leedskalnin fue movilizando grandes rocas de casi 1 tonelada, tallándolas y colocándolas en posiciones, que aun hoy en día se desconoce su simbología. Luego de unos años, mudó su obra a una población cercana, Homestead, donde aún permanece. 



Leedskalnin vivió en completa soledad en su castillo de coral, sólo acompañándose eventualmente por los visitantes del castillo, a los cuales les cobraba 10 centavos por la entrada y les ofrecía perros calientes, cocidos con un aparato fabricado por él mismo. Pasado los años, un buen día del año 1951, cerró la puerta de su obra coralina, tomó un taxi y nunca más volvió, murió en un hospital de Miami, pocas horas después, a los 64 años de edad. 



Edward Leedskalnin

Leedskalnin dejó documentado por medio de fotografías y anotaciones, el proceso de construcción, quedando una sola inquietud: Cómo movilizó un hombre de apenas un metro y medio de estatura, aquellas rocas coralinas? Cada vez que le preguntaban esto, respondía que él conocía el método de construcción implementado por los antiguos egipcios para la construcción de las pirámides. Pero nunca lo reveló. Incluso dejó los rudimentarios instrumentos utilizados, los cuales se pueden apreciar hoy en día en el museo, a excepción de una extraña caja negra sobre un trípode, la cual aparece en varias fotos y de la que se desconoce tanto su contenido como su paradero, pasando a formar parte de uno de los grandes misterios de la humanidad.






Continuará...